Más que un capitán

Patxi Puñal, capitán de Osasuna, es el guía espiritual de los rojillos dentro y fuera del campo

http://revistadenavarra.com/index/wp-content/uploads/2014/03/IMG_8811-1050x700.jpg Patxi Puñal, capitán de Osasuna, ha sido testigo directo de los mejores años de los rojillos, donde llegaron a jugar en competiciones europeas. (Foto: RN)

Patxi Puñal, capitán de Osasuna, ha sido testigo directo de los mejores años de los rojillos, donde llegaron a jugar en competiciones europeas. (Foto: RN)

Alcanzar un sueño requiere mucho esfuerzo, sacrificio, y una dosis de suerte para estar en el momento preciso. Patxi Puñal (Pamplona, 1975) acudía cada domingo con cinco años a ver a su equipo. Su objetivo desde tan temprana edad era jugar en él. Tras mucho tiempo persiguiendo una oportunidad, lo cumplió cuando tenía 21 años, cuando debutó con el primer equipo de Osasuna. Ahora con 38 años a sus espaldas, es el gran capitán y el jugador que más partidos ha disputado con el conjunto rojillo: “Es un orgullo tremendo ser capitán de Osasuna”. No solo ha alcanzado su sueño, sino que se ha convertido en una leyenda viva del osasunismo.

Tajonar, donde entrena el equipo, es como su casa, lugar en el que plantaron un roble en su honor. El de Huarte pasea por las instalaciones con paso lento pero firme. Denota su personalidad: un hombre tranquilo y seguro de lo que hace. Unos valores que le hacen líder indiscutible del vestuario de Osasuna.

Sin embargo, para llegar hasta donde ha llegado, Puñal tuvo que sortear muchos obstáculos al comienzo. Cuando tenía el salto al primer equipo más cerca que nunca y su sueño parecía al alcance de la mano, se marchó en préstamo para jugar en Tercera División: lo hizo en Oberena y Valle de Egües, dos equipos de la Cuenca de Pamplona. “En aquellos momentos era impensable lo que he vivido después. Con lo cerca que lo había tenido, quedaba muy lejos”. Puñal había estado a las puertas de ser profesional y se veía jugando en una liga regional a la vez que trabajaba en una empresa de equipos de frenado.

Su intención de permanecer en el club navarro se alejó todavía más cuando en 1999 se marchó año y medio a Leganés. Esa etapa, complicada al tener que salir de casa por primera vez, supuso el salto definitivo para que Patxi Puñal se ganara volver a Osasuna en el año 2001. Hasta hoy. “Tengas los años que tengas, tienes que venir todos los días con la ilusión de hacer un buen entrenamiento, de mejorar cada día. En el momento que pierdes eso, te puedes ir para casa”.

Esa ilusión se mantiene viva “cuando te gusta mucho lo que haces”.  A Puñal le encanta y más todavía estando en su tierra: “Yo he valorado mucho estar en casa. Que mi gente, mi familia y mis amigos puedan estar en la grada y puedan disfrutar en vivo de lo que yo hago”. Ha tenido ocasiones para marcharse a otros clubes y firmar mejores contratos, pero ha primado la “estabilidad” que le proporciona jugar en Osasuna.

No hay ninguna fórmula secreta para rendir tantos años al máximo nivel, solo “cuidarse y darle importancia a la alimentación y los descansos”. En todo este tiempo, el capitán ha vivido en primera fila el cambio experimentado en el balompié y en Osasuna: “Cuando empezamos en el primer equipo éramos una cuadrilla, como quien dice. Sabíamos que competíamos contra grandes estrellas, pero nos dejábamos la vida”.

Ahora, con 38 años, Patxi Puñal no sabe si se retirará al final de esta temporada o de la siguiente: “Disfrutaré hasta que pueda. Hay que saber en qué momento retirarse. Lo valoraré cuando acabe la temporada”. Mientras apura los últimos instantes de su primer sueño, ya le espera el próximo: una nueva etapa en compañía de María, su mujer, Oihan y Nikole, sus dos hijos.

COMPLETANDO LA FRASE

Estudios: Formación Profesional (FP).

Una afición: la caza.

Un momento bueno: la final de la Copa del Rey de 2005 ante el Betis.

Un momento malo: no se quedan en la cabeza. Quizá cuando salí del Promesas a Oberena.

Navarra es… Tierra de diversidad.

Un lugar de Navarra: Valcarlos.

Lugar fuera de Navarra: Burgos.

Un compañero: César Cruchaga.

Un entrenador: Javier Aguirre.

Un adversario: Pablo Orbaiz.

Un equipo rival: Athletic de Bilbao.

Un día normal en su vida es… Me levanto a las 6:45h con mi mujer y dos hijos. Les llevamos a la guardería. A las 8:45h estoy en Tajonar para desayunar, después entrenamos y a las 13:30h voy a recoger a mis hijos. Comemos, echamos una siesta y por la tarde damos un paseo, aunque va dependiendo del día.

Si no hubiera sido futbolista… Trabajaba en una empresa de equipos de frenado. Estaba a gusto.

Cuando pone la televisión… Veo fútbol.

Un sueño cumplido: ser futbolista.

Un sueño por cumplir: comenzar otra etapa de mi vida estando orgulloso como ahora.

Le gustaría que le recordaran como… Una persona que, mientras estuvo jugando al fútbol, todos los días dio todo lo que pudo.

Después de la retirada… No veo el puesto donde encaje. Quiero seguir vinculado al fútbol pero no sé dónde. Cuando me retire cogeré unos meses sabáticos.

Javi Eseverri es… Muy buen tío. Noble, trabajador, honrado y muy serio en el trabajo.


RN recoge más noticias de Capitanes made in Navarra

Leyenda del fútbol sala

Compartir esta noticia:



No hay comentarios

Añadir más